lunes, 6 de junio de 2016

Principios, Fases y Beneficios de la Planeación Interactiva

Siguiendo la lectura del libro “La planificación de la empresa del futuro”, de Russell Ackoff; que comenzamos en dos entradas anteriores (Orientaciones básicas respecto al planeamiento y Tipos de Planeamiento); el autor nos indica que para poder aplicar la planeación interactiva hay que conocer cuales los principios operativos que la sustentan. Estos principios operativos son tres: el principio participativo, el principio de continuidad y el principio holístico.

El Principio Participativo: Asevera que en el proceso de planeación, el proceso es el producto más importante. Es mediante la participación en el proceso de planeación que los miembros de la organización pueden desarrollarse, por lo cual, se otorga la oportunidad de participar a todas las personas para las que se planea.
La planificación debe ser recreativa y productiva de manera tal que se mejore la calidad de vida de trabajo de los que participan en ella y se les capacite para desarrollarse.

El Principio de Continuidad: Se debe observar de forma continua los efectos de la implementación de los planes, así como las suposiciones sobre las cuales éstos se basan, ya que los eventos no pueden ser pronosticados con exactitud. Debido a esto ningún plan puede funcionar como se esperaba por más bien preparado que esté.
Uno de los motivos por los cuales es recomendable la planeación continua es porque cuando se persigue algo que se valora, el valor que se le asigna frecuentemente varía a medida que se va acercando a él. Los valores de la gente cambian tanto como los hechos, y sus cambios también requieren una modificación apropiada en los planes.

El Principio Holístico: Enuncia que mientras más partes y niveles de un sistema se planeen simultanea e interdependientemente, mejores serán los resultados. Este concepto de planeación, de todo a la vez, se opone al concepto de planeación secuencial.

Fases de la Planeación Interactiva

En la planeación interactiva las fases no necesitan un orden específico, ya que: “...son aspectos interdependientes de un proceso sistemático, en el que cada una alimenta y es alimentada por las demás, particularmente en la planeación continua. Los resultados de cualquier fase pueden originar la necesidad de ajustes en algunas otras fases.” (Ackoff).
Por lo tanto, el orden en que a continuación serán presentadas no es el orden en que se deben iniciar ni terminar, puede dejarse una incompleta y comenzarse otra. 

La planeación consta de cinco fases: 

1. Formulación de la problemática: La problemática de una empresa es el futuro que le depara su conducta y la de su medio ambiente. El propósito de formular una problemática es identificar la naturaleza de las amenazas, a menudo ocultas, y sugerir los cambios que incrementen la capacidad de la empresa para sobrevivir.
2. Planeación de los fines: Los fines son los resultados que persiguen las acciones. El procedimiento para determinar qué fines deben perseguirse, empieza con la especificación de los ideales, continúa con los objetivos y termina con las metas. Es en esta etapa en la que se diseña el futuro más deseable.
3. Planeación de los medios: Un medio es algo que produce un resultado deseado o permite acercarse a él. Existen diferentes tipos de medios: los actos, las series de acciones, procedimiento o procesos, las practicas, los proyectos, los programas, las políticas, entre otros.
4. Planeación de los recursos: La determinación de cuales recursos se requerirán y cómo se obtendrán los que no estrían disponibles. Hay cuatro tipos de recursos que debe ser tomados en cuenta: Los suministros, las instalaciones y el equipo, el personal y el dinero, sin olvidar, posiblemente el recurso más importante, la información.
5. Diseño de la implementación y el control: Por medio de la implementación y el control, se obtiene una retroalimentación continua. Aquí se determina quién va hacer qué, cuándo y dónde, además de cómo se va a controlar la implementación y sus consecuencias.

Beneficios y Recompensas de la Planeación Interactiva

El principal beneficio que se obtiene de la planeación interactiva es la incrementación en la capacidad de la mayoría de los miembros de la organización para comprender globalmente su empresa, todo esto gracias al beneficio de la participación de los diferentes miembros de la organización en el proceso de la planeación.
Las recompensas de este tipo de planeación son: el progreso hacia los ideales, la satisfacción inherente al proceso y el desarrollo personal de la organización que produce. Al proporcionar la oportunidad de combinar juego y aprendizaje con el trabajo, tal planeación permite a los individuos disfrutar de una elevada calidad de vida en el trabajo. 
El Papel del Planeador Profesional en la Planeación Interactiva; su principal función es el de alentar y facilitar la planeación de los demás por ellos mismos. Los profesionales de esta área deben proporcionar la motivación, la información, los conocimientos, la comprensión, la prudencia y la imaginación que requieren los demás para planificar eficientemente por su propia cuenta.
Otras de las tantas funciones del planeador profesional es la de diseñar, planear y administrar la implementación del proceso de planeación. 

Obstáculos de la Planeación Interactiva
Por otra parte, Ackoff resume que los impedimentos que aparecen en la planeación interactiva son:
a. Miedo a los cambios.
b. Remoción de las personas claves.
c. Las reubicaciones.
d. La aparición de crisis.

Tipos de Planeamiento

Siguiendo con la lectura del libro “La planificación de la empresa del futuro”, (ver entrada anterior: Orientaciones básicas respecto al Planeamiento) de Russell Ackoff; los seres humanos suelen perseguir diferentes fines, pero no se quedan solo allí, pues también, el ser humano se caracteriza por perseguir ideales. No obstante, son escasas las veces en que se toman en cuenta las características de los seres humanos en el proceso de planeación.

Existen diferentes tipos de fines:
Las metas: las metas son los fines que podemos esperar alcanzar dentro del periodo cubierto por la planeación.
Los objetivos: los objetivos son los fines que no esperamos alcanzar dentro del período planeado, pero sí en una fecha posterior. Hacia estos fines es posible hacer ciertos progresos dentro del periodo para el que se planea.
Los ideales: los ideales son los fines que creemos inalcanzables, pero hacia los cuales pensamos que es posible avanzar durante y después del periodo para el cual se planea.
Esta clasificación de fines es importante, ya que, dependiendo de que tipo de fines se toman en cuenta la planeación se puede clasificar en: operacional, táctica, estratégica y normativa.

Tipos de Planeamiento según Ackoff



Distintos tipos de planeamiento
Ackoff clasifica la planeación en:
Planeación Operacional: consiste en seleccionar medios para perseguir metas que son dadas, establecidas o impuestas por una autoridad superior, o que son aceptadas por convenio. Es tipo de planeación es a corto plazo.
Los inactivistas son los que prefieren la planeación operacional, ya que su meta, mantener las cosas tal como están, les es impuesta.
Planeación Táctica: consiste en seleccionar medios y metas para perseguir objetivos dados, establecidos o impuestos por una autoridad superior, o que son aceptados por convenio. Este tipo de planeación tiende a ser a mediano plazo.
Los reactivistas son quienes prefieren este tipo de planeación. Deben seleccionar los estados previos a los que desean retornar, su meta, y los medios para alcanzarla.
Planeación Estratégica: consiste en seleccionar medios, metas y objetivos. Los ideales son dados por una autoridad superior. Este tipo de planeación tiende ser de largo alcance.
Los preactivistas son los que prefieren este tipo de planeación, y su visión abarca un periodo más amplio que el que cubre la planeación.
Planeación Normativa o Interactiva: requiere la selección explícita de medios, metas, objetivos e ideales. Este tipo de planeación cubre un periodo indefinido.
Los interactivista son quienes realizan este tipo de planeación.
El autor considera que este es el mejor tipo de planeación ya que es la que proporciona la mejor oportunidad para enfrentar eficientemente el cambio acelerado, la creciente complejidad organizacional y la turbulencia del medio ambiente. Además de ser la única que da énfasis al desarrollo individual, organizacional y social, así como al mejoramiento de la calidad de vida.
“Los cuatro tipos de planeación: operacional, táctica, estratégica y normativa, están cada vez más extendidos. La planeación operacional no sólo es la de menor alcance, sino que tiende a afocarse (bis) sobre los pequeños subsistemas de la organización para la que planea, tratándolos a cada uno en forma independiente. La planeación táctica tiene una perspectiva de alcance intermedio, y se enfoca principalmente sobre las interacciones dentro de la organización como un todo. La planeación estratégica es de más largo alcance, y engloba no sólo las relaciones internas, sino también las relaciones entre la organización como un todo y su medio ambiente ‘transaccional’, con el cual interacciona directamente y sobre el cual tiene cierta influencia. La planeación normativa se extiende por un periodo indefinido, y tiene que ver con todas las relaciones internas y externas, incluyendo las relaciones entre la organización y su medio ambiente contextual, sobre el cual no tiene influencia, pero del cual sí recibe influencia.”

Orientaciones básicas respecto del Planeamiento

En una entrada anterior (Sistema de Planeamiento) nos habíamos referido a la clasificación realizada por Ackoff, en su libro "Planificación de la empresa del futuro", respecto de las orientaciones que ha influido al planeamiento, en razón del tiempo, de la persona y de la situación analizada; volviendo sobre el tema respecto de los motivos u orientaciones por los cual el planeamiento ha variado; el autor no indica que existen cuatro orientaciones básicas, ellas son: reactivista, inactivista, preactivista e interactivista.
Orientación Reactivista:
A los reactivistas no les satisfacen las cosas tal como están, ni el modo en que ocurre; tienden a entrar al futuro de cara al pasado, por lo que tienen una visión más clara del lugar de donde vinieron que del lugar hacia el cual se dirigen; prefieren tratar con personas y valores en vez de hechos y eficiencia. Sus evaluaciones y juicios están enraizados en la moralidad, no en la ciencia. Se sienten más tranquilos pensando cualitativamente que cuantitativamente.
Las organizaciones reactivistas se planean de abajo hacia arriba.
La planeación reactivista trata los problemas separadamente, no sistemáticamente, por lo que pasa por alto las propiedades esenciales del todo y muchas de las propiedades importantes de las partes individuales.
Orientación Inactivista:
Los inactivistas están satisfechos con las cosas tal como están.
Sus objetivos son la sobrevivencia y la estabilidad.
Las organizaciones inactivistas tienden a convertirse en instituciones de medio autocráticos y fines democráticos. Estas organizaciones se desempeñan bien únicamente cuando las circunstancias que las rodean son favorables.
Orientación Preactivista:
Los preactivistas creen que el futuro será mejor que el presente y que el pasado, por lo tanto, buscan acelerar el cambio, para explotar las oportunidades que traiga.
Los preactivistas creen en el desarrollo tecnológico, pues consideran que hará el futuro muy diferente del pasado, por tanto conceden poca importancia a la experiencia. Solo confían en el experimento.
Las empresas interactivistas tienen como principal objetivo el crecimiento.
La planeación preactivista consiste en predecir el futuro y prepararse para él. La preparación consiste en dar los pasos necesarios para minimizar o evitar las amenazas del futuro y explotar las oportunidades futuras. Este tipo de planeación se hace de arriba hacia abajo.
Orientación Interactivista:
Los interactivistas consideran al pasado, al presente y al futuro como aspectos diferentes, pero inseparables, de la problemática para la cual se planea; se concentran en todas las orientaciones al mismo tiempo. Esta creencia se debe a que si no se toman en cuenta los tres aspectos temporales de una problemática, el desarrollo será obstruido.
Los interactivistas piensan que el futuro esta sujeto a la creación, por lo que consideran a la planeación como “...el diseño de un futuro deseable de la invención de los métodos para llegar a él.”
Los interactivistas confían más en la experimentación que en la experiencia, para encontrar soluciones a los problemas de cualquier tipo, sin embargo, también confían en la experiencia, más que en el experimento, para revelar problemas que requieren solución.
El objetivo es maximizar su capacidad para aprender y para adaptarse: desarrollarse. 


La naturaleza del Planeamiento


De acuerdo a lo que leemos en Russell Ackoff[1] (1972), la planeación es un proceso de toma de decisiones; pero es igualmente claro que la toma de decisiones no siempre equivale a la planeación. Sin embargo, son menos obvias las características que hacen de la planeación una clase especial de toma de decisiones. En peculiar en tres sentidos:

1.   La planeación es algo que hacemos antes de efectuar una acción, o sea, es una toma de decisión anticipada.

2.   La planeación es necesaria cuando el hecho futuro que deseamos implica un conjunto de decisiones interdependientes; esto es, un sistema de decisiones.

Los conjuntos de decisiones que requieren planeación, tienen las siguientes características:

  1. Son demasiado grandes como para manejar todas las decisiones al mismo tiempo. De allí que la planeación deba dividirse en etapas o faces.
  2. El conjunto de decisiones necesarias no puede subdividirse en subconjuntos independientes.
Estas dos propiedades sistemáticas de la planeación explican por qué la planeación no es un acto, sino un proceso, el cual no tiene una conclusión ni punto final natural. Es un proceso que (idealmente) enfoca la “solución”, pero nunca la alcanza en definitiva por dos razones. Primero no existe límite respecto al número de revisiones posibles de las primeras decisiones. En segundo lugar, tanto el sistema que se está planeado como el medio donde se ha de realizar, se modifican durante el proceso de planeación y, por ende, nunca es posible tener en consideración todos los cambios. La necesidad de actualizar y “mantener” un plan, deriva en parte de este hecho.

3.    La planeación es un proceso que se dirige hacia la producción de uno o más estados futuros deseados y que no es probable que ocurran al menos que se haga algo al respecto.

La planeación es un proceso que supone la elaboración y la evaluación de cada parte de un conjunto interrelacionado de decisiones antes de que se inicie una acción, en una situación en la que se crea que a menos que se emprenda tal acción, no es probable que ocurra el estado futuro que se desea y que, si se adopta la acción apropiada, aumentará la probabilidad de obtener un resultado favorable.




[1] Un concepto de Planeación de Empresas, Russell Ackoff,, Editorial Limusa,  Mèxico 1990

Sistema de Planeamiento

PLANEAMIENTO Y CONTROL
La definición a priori de planeamiento proviene de hacer planes: un plan es un curso de acción predeterminado que representa en sí mismo objetivos y actividades necesarias para lograr dichos objetivos. Por su parte, definimos al control como la actividad por la cual se actualizan las desviaciones a partir de la confrontación entre lo planeado y el resultado en la ejecución del plan, y la elaboración de acciones correctivas.

El plan debe formular en detalle los siguientes aspectos:

1. Qué productos o servicios ofrecerá, a qué mercado se dirigirá la empresa, y durante cuánto tiempo se efectuará.
2. Qué recursos de la empresa (materiales, humanos y financieros) se requerirán, cómo se utilizarán, y el tiempo de utilización de los mismos.
3. Qué resultados se obtendrán de la implementación de los planes, medidos en ventas, costos, gastos y utilidades.
4. Qué procedimientos de control se utilizarán durante la ejecución de los planes, de tal modo que cualquiera que lleva a la práctica dicho plan sepa en qué momento las cosas no se desarrollan de acuerdo a lo previsto, y se pueda evaluar la corrección de los desvíos.

En Introducción al tema planeamiento[1], los autores nos dicen que:

“Planear es la acción consistente en definir objetivos y elegir los medios aptos para alcanzarlos. Toda actividad entraña algún proceso de planeamiento.
El planeamiento es un proceso circular y continuo: se establecen objetivos, e determinan planes, se organiza y ejecuta y finalmente se controla, reiniciando luego el ciclo. El planeamiento, por lo tanto, sólo es el primer paso en el proceso administrativo.

El proceso de planeación empresaria implica la actitud predictiva, interesada en el efecto futuro de las decisiones tomadas en el presente, es decir, en establecer un puente entre el punto en que nos encontramos y aquel al cual queremos llegar, mediante la elección de los medios para tal fin.”

Mintzberg[2] nos dice:

“El objeto del plan consiste en especificar un output deseado (un nivel de exigencia) en algún momento futuro, y el objeto del control consiste en determinar si se ha cumplido el mismo. Así, pues, la planificación y el control están tan estrechamente unidos como el caballo y el carro: no puede haber control sin una planificación previa, y los planes pierden su influencia sin un control de su desempeño. Juntos regulan los outputs  indirectamente también el comportamiento.”

Podemos distinguir dos sistemas de planificación y control fundamentalmente distintos; uno se ocupa de la regulación del rendimiento general y el otro intenta regulas acciones determinadas. Dado que el primero efectúa principalmente un control a de los resultados, lo denominaremos control de rendimiento. En otras palabras, (...) la organización puede regular sus outputs de  dos modos distintos: utilizando el control de rendimiento para medir los resultados de toda una serie de acciones y empleando dicha información para instaurar cambios (...), o bien utilizando la planificación de acciones para determinar de antemano las decisiones o acciones concretas que serán necesarias (...).”

FACTORES QUE CONDICIONAN EL PLANEAMIENTO
La función de planeamiento en las organizaciones se encuentra influenciada en su desarrollo y ejecución, tanto por factores internos como externos a la organización, carectarizados integralmente como contexto.

A los factores internos podemos clasificarlos en:

a)  Tamaño de la organización: el mismo está relacionado tanto con el número de niveles jerárquicos como con el número de divisiones funcionales que la componen. Las grandes organizaciones de esta manera tendrían estructuras más complejas que las organizaciones más pequeñas. Así, cuanto mayor sea la organización, más compleja será su estructura, más especializados estarán sus tareas, más diferenciadas sus unidades y más desarrollado su componente administrativo. Esto implicará a priori una necesidad de mayor coordinación de las unidades entre sí, y esto se lograr a través de la implementación de sistemas de planeamiento y control.
Al mismo tiempo, no se puede afirmar que por ser una organización pequeña, no exista en su seno un sistema de planeamiento y control. En organizaciones con alto número de profesionales se puede presentar menos formalización, pero al administrar por objetivo le permite implementar sistemas de planeamiento y control para medir el correcto desempeño de sus miembros.

b)      Cultura organizacional: la misma presupone un sistema de creencias y valores que integra y cohesiona a los individuos que forman parte de la organización, que da origen a sus características. Estará conformada por todos los aspectos formales y no formales existentes, que reglamenten y normen las relaciones interpersonales de los individuos que forman parte de la organización.

Toda organización, a través de la interacción de sus miembros, crea su propia cultura organizacional. Esto implica no sólo la aceptación, por parte de los integrantes y del sistema formal, sino también la aceptación del sistema  no formal, donde se reflejan  las disputas internas y externas. Esta situación de posible conflicto puede ser uno de los motivos principales del fracaso de la implementación del sistema de planeamiento y control, debido a que las disputas de poder tienden a incrementarse cuando hay proceso de asignación de medios y recursos.

Los factores externos son de creciente importancia en el desarrollo de las organizaciones, debido a la complejidad que significa el manejo de los negocios. El contexto se vuelve cada vez más complejo y turbulento, entonces las organizaciones deben poder adaptarse a los cambios que aquél genera a fin de poder sobrevivir.

c)  Medio tecnológico: se puede definir a la tecnología como el conocimiento de una sociedad, y la forma en que se aplica y utiliza; así los recursos de una economía se convierten en producción de bienes o servicios que luego son ofertados para su consumo.

La base tecnológica, que poseen las distintas sociedades, afecta las oportunidades que tienen las organizaciones para desarrollarse. Todo intento de desarrollo de una organización está condicionado por la tecnología que está a su alcance y uso.

Podemos clasificar en general a las sociedades como: tradicionales, cuando las mismas emplean relativamente poca tecnología y su producción derivada es de escasa magnitud, y modernas, cuando utilizan mayor tecnología obteniendo así productos con un mayor valor agregado, así también el uso de recursos más eficientes. La aplicación de tecnología en los procesos de producción trae aparejado que la mano de obra sea más productiva.

d)    Medio económico: para la mayoría de las organizaciones, éste es un factor primordial, pues el desarrollo de las actividades está íntimamente relacionado con los mercados a donde dirigen sus productos, conde dirimen con otras organizaciones las preferencias de los consumidores, y donde obtienen los recursos necesarios para continuar con su operatoria.

Las condiciones económicas que rodean a las organizaciones afectan directamente el comportamiento de éstas y la forma en que desarrollan sus negocios. La manera en que se comporta la competencia ya no alcanza al momento de analizar la influencia que la economía en general tiene en las organizaciones se encuentran inmersas demuestra la turbulencia y la dinámica de las variables económicas, al momento de predecir el comportamiento no sólo de los mercados, sino también de los consumidores cuando se debe decidir la adquisición de bienes y/o servicios.

e)   Medio político y social: se refiere esencialmente a la forma y a los motivos por los cuales la gente vive y se comporta. Resulta difícil predecir el rumbo y velocidad del cambio en este sector. Las actitudes y las opiniones de las personas, de los formadores de opinión, de los diferentes actores sociales y del gobierno se tornan importantes al momento de analizar el ambiente político.

El medio político no debe considerarse siempre como una variable negativa para las empresas. Los gobiernos pueden decidir el estímulo de los negocios y la apertura de mercados como paso previo a la satisfacción de las demandas sociales. Programas especiales de incentivo a la producción en  determinadas industrias, incentivos financieros que alientan el establecimiento de bienes de capital, políticas de desarrollo del empleo y reglamentaciones impositivas  son algunos ejemplos del rol de la política y la forma de afectación en las organizaciones.

La importancia de las distintas condiciones del medio varía con el tiempo, lo que hoy es importante puede no serlo mañana. La importancia esté en la potencialidad de ser crítico para con la organización a punto tal de poder afectar el normal desenvolvimiento y desarrollo de la misma en un futuro cercano.

TIPOS DE PLANEAMIENTO
Una clasificación puede realizarse de acuerdo con el horizonte que se desea planear, y está íntimamente relacionada con el alcance temporal que tendrán los planes, los programas y los procedimientos que lo involucran, así como también los efectos que éstos producirán en la organización. Esta clasificación varía con e tipo de organización y el país donde se desenvuelve, por lo general:

*   Corto plazo, hasta 18 meses
*   Mediano plazo, desde 18 meses a los 5 años
*   Largo plazo, más de 5 años.

Otro aspecto a tener en cuenta al momento de clasificar al planeamiento es la cantidad de recursos, tanto humanos como materiales, que se comprometen en cada acción que demande el planeamiento y la decisión que fundamenta su ejecución. Así podemos clasificar el planeamiento en:

#       Estratégico: cuyo horizonte de instrumentación será el largo plazo, los recursos asignados y comprometidos en este proceso serán lo de la organización toda, y las decisiones que acompañen este proceso estarán relacionadas con la adecuación de los planes a los objetivos de la organización: su instrumentación da por origen a las distintas políticas a seguir por los niveles gerenciales.

#         Táctico: posee un horizonte de planeamiento a mediano plazo, incluye la organización de los recursos a través de la elaboración de los planes donde se contemple la reasignación y reestructuración de las funciones de acuerdo con las políticas establecidas por la dirección para la concreción de los objetivos, asignación de recursos para la ejecución de los planes y la instrumentación de los controles para la medición de los resultados.

#      Operativo: el horizonte de planeamiento es el corto plazo, se define como la asignación de los recursos según la operatoria actual, y las decisiones adoptadas corresponden a establecer todos los procedimientos, tareas  o acciones a desarrollar y que tengan como objetivo la ejecución y control de los planes.

Si tenemos en cuenta la forma de encarar la función de planeamiento, según Ackoff[3], establece las siguientes tipologías derivadas en las orientaciones temporales, si bien aclara que las mismas en realidad pueden presentarse de manera conjunta, pero siempre habrá alguna que predomine sobre la otra:

  • Reactiva: la orientación del proceso de planeamiento es el pasado. Se realiza teniendo en cuenta sólo el comportamiento pasado de la empresa y representa sólo una proyección de lo actuado.
  •  Inactiva: la orientación del proceso de planeamiento se sitúa hacia el presente, y da como respuesta satisfactoria, frente al contexto, el comportamiento actual de la organización.
  •  Preactiva: la orientación del proceso de planeamiento se realiza teniendo en cuenta el desenvolvimiento futuro de la organización frente al contexto o ambiente.
  •  Interactiva: considera el pasado, el presente y el futuro como aspectos diferentes, todos ellos a tener en cuenta al momento de efectuar el planeamiento, enriqueciendo este proceso con los distintos enfoques aportados.






La entrada precedente ha sido extractada del libro Sistemas Administrativos, Goméz Fulao, Magdalena y Colaboradores, Editorial Macchi. Buenos Aires, 1999.


[1] Ghiglione, Gilli y Goméz Fulao. Introducción al tema de planeamiento. Editorial El Coloquio. Buenos Aires, 1976.
[2] Mintzberg. La estructuración de las organizaciones. Editorial Ariel. Barcelona, 1995. Páginas 182 y siguientes.
[3] Acoff, Planeamiento de la empresa del futuro. Limus. México. 1991.

Ciclo de Vida de los Sistemas

El desarrollo completo de un sistema de información, desde el reconocimiento de la necesidad que va a satisfacer hasta el funcionamiento computadorizado óptimo, atraviesa distintas etapas que conforman lo que se denomina el ciclo de vida de un sistema. Aunque la enumeración y denominación de estas etapas varía de acuerdo con distintos enfoques metodológicos y prácticos, las diferencias no son sustanciales. En definitiva, las tareas involucradas en el desarrollo eficiente de un sistema de información son las mismas, cualquiera sea el criterio con que se las clasifique, agrupe o denomine.

Desde este punto de vista, se describe, en los siguientes párrafos, un esquema básico y completo del ciclo de vida de un sistema.

La Figura se exhibe un resumen gráfico de dicho esquema.



El ciclo de vida de un sistema se divide en dos fases: el estudio del sistema y la explotación.

El estudio del sistema presenta cuatro etapas principales: estudio preliminar, análisis, desarrollo e implementación.

El propósito del estudio preliminar es obtener una idea general del sistema objeto del estudio y conocer las motivaciones para la iniciación del proyecto.

En la etapa de análisis, se realiza el estudio de la situación actual y se define globalmente un nuevo sistema que satisfaga los requerimientos planteados. Esta etapa está dividida en dos subetapas: la de investigación, que implica el relevamiento de toda la información necesaria para evaluar el sistema actual y conocer los requerimientos, y la de diseño conceptual, cuya finalidad consiste en desarrollar propuestas alternativas que, teniendo en cuenta las restricciones que debieran admitirse, satisfagan los requerimientos.

La etapa de desarrollo incluye la elaboración del diseño conceptual en términos que hagan que el sistema sea operable. Para ello, comprende dos subetapas: la de diseño detallado, cuyo propósito es especificar, con el mayor grado de detalle, los elementos del sistema proyectado, y la de construcción, cuyo objeto fundamental es la confección de los programas de computación que darán cumplimiento a las especificaciones definidas.

La etapa de implementación (o implantación) traduce en hechos todo lo construido en la etapa anterior. Comprende dos subetapas: la subetapa de prueba y conversión está destinada a probar el adecuado funcionamiento de los programas, y a generar o convertir los archivos que el nuevo sistema demanda. La subetapa de puesta en marcha implica dar comienzo efectivo a la operación del sistema diseñado. Paralelamente a las etapas de análisis y desarrollo, será  necesario elaborar el plan de implementación y apropiar o preparar los recursos humanos, el equipamiento computacional, las instalaciones, el entrenamiento de los usuarios, etc. Finalmente, el ciclo de vida culmina con la explotación del sistema, es decir, su funcionamiento en régimen regular. Simultáneamente con la operación, se inicia la actividad de mantenimiento, cuyo propósito es ir adaptando el sistema a las modificaciones de contexto, a las cambiantes necesidades del usuario y a los ajustes y optimizaciones que se van generando a partir de la utilización del sistema.



Bibliografía: 
Sistemas de Información, Raúl Horacio Saroka, Fundación OSDE, Buenos Aires, 1998.

Características y Problemas que afectan a los Sistemas Administrativos

Cuando una organización crece, no solo se ve afectada su estructura sino que los sistemas administrativos que sustentan las operaciones básicas crece en el mismo sentido. Muchas veces ese desarrollo es más que proporcional al crecimiento estructural, lo que constituye una preocupación en los directivos de la organización; la desmesurada dimensión que llegan a alcanzar los sectores ocupados en tareas administrativas (de procesamiento de información) se traduce en: mayor burocratización, mayor ineficiencia en los procesos, menor velocidad de respuesta en la toma de decisiones, superposición o duplicación de tareas, y mayor costos de estructura.

En este sentido, las organizaciones deberán incrementar las acciones a fin de revisar y racionalizar sus sistemas administrativos, evitando así caer en la ineficiencia de sus procesos y en el derroche de sus recursos.

Las tareas administrativas poseen ciertas características que son necesarias conocer:

1. Las tareas administrativas pueden repetirse un sinnúmero de veces sin aportar elementos positivos al funcionamiento de la organización. 

Las tareas de procesamiento de información pueden ejecutarse tantas veces como los diferentes usos que se den a los datos procesados, los usuarios a los que esta destinado o el destino final que tenga la información transmitida. 
Esto puede general duplicación de tareas y de controles, sin que se produzca un agregado de valor a la información procesada. 

Por el contrario, en una tarea operativa, por ejemplo la fabricación de un producto, una vez terminada la misma no es posible agregar materia prima o realizar nuevos procesos.

2. Cada individuo dentro de la organización intenta formarse su propio entorno, que le abra los canales de ascenso y le asegure su supervivencia.

Los aspectos relevantes a tener en cuenta son:
a) La posición relativa medida en el volumen de tareas y la cantidad de empleados que supervisa; 
b) El acceso directo a la información se transforma en una fuente de poder en sí misma.

3. Las tareas administrativas de por sí son sumamente difíciles de ser medidas en el tiempo.

No solo la capacidad intelectual influye en la realización de este tipo de tareas, sino que la velocidad en la realización de la misma también está afectada por las facetas de interpretación propias que cada tarea tiene y cada individuo le aplica. Las características de personalidad y las circunstancias que influyen sobre el individuo pueden marcar distintos tiempos de respuesta para una misma tarea administrativa realizada por el mismo individuo, en dos momentos distintos.

4. La automatización ha avanzado mucho más profundamente en las actividades industriales que en las actividades administrativas.

Si bien la computación ha ayudado a la administración, todavía no ha conseguido sustituir por completo al ser humano en la captación de datos, procesamiento primario de los mismos, y en el análisis de la información para la toma de decisiones. 

5. La respuesta de la organización ante intentos de modificar los sistemas administrativos no es inmediata.

Los cambios que deben instrumentarse para mejorar los sistemas administrativos requieren de un esfuerzo intelectual que permita idear soluciones más eficientes, y los costos de desarrollo e implementación que los mismos conllevan.




Bibliografía:
Fernando Magdalena. Sistemas Administrativos. Ediciones Macchi. Buenos Aires, 1984.